¿Cómo saber si tu suelo actual está preparado para instalar tarima?

Si estás pensando en renovar tu hogar con una tarima flotante, laminada o vinílica, uno de los primeros pasos es asegurarte de que el suelo actual está en condiciones óptimas para la instalación. Un soporte mal nivelado, húmedo o inestable puede provocar ruidos, movimientos o incluso deformaciones con el tiempo.

En este artículo te explicamos cómo saber si tu suelo está preparado para instalar tarima, qué pruebas puedes hacer tú mismo y qué soluciones existen si el pavimento necesita acondicionarse antes de colocar la nueva tarima.

1. Revisa el tipo de suelo existente

El primer paso es identificar sobre qué tipo de superficie vas a instalar la tarima, ya que no todos los suelos requieren el mismo tratamiento previo.

Tipo de suelo actual¿Es compatible con tarima?Recomendaciones
Hormigón o cemento✅ SíDebe estar seco, nivelado y sin grietas. Usa una base aislante.
Baldosa o cerámica✅ SíComprueba que no haya piezas sueltas o rotas. Si el relieve es muy irregular, nivela antes.
Parquet o madera vieja⚠️ DependeSi está estable, se puede instalar encima. Si cruje o tiene humedad, conviene retirarlo.
Moqueta o alfombra❌ NoDebe retirarse completamente antes de la instalación.
Vinílico antiguo⚠️ A vecesSi está bien adherido y nivelado, se puede aprovechar. Evita suelos blandos o con burbujas.

2. Comprueba que el suelo esté nivelado

La nivelación del suelo es fundamental para garantizar que la tarima encaje correctamente y no se mueva al caminar.

Puedes verificarlo de forma sencilla:

  • Usa una regla de aluminio o nivel de burbuja.
  • Si detectas desniveles superiores a 2–3 mm por metro lineal, será necesario aplicar una pasta niveladora.
  • En zonas grandes o con irregularidades visibles, conviene que un profesional evalúe el estado del soporte antes de instalar la tarima.

💡 Un suelo desnivelado puede provocar ruidos, uniones abiertas o deformaciones en la tarima con el tiempo.

3. Asegúrate de que no haya humedad

La humedad es el peor enemigo de las tarimas, especialmente las de madera natural o laminadas. Si el suelo o el forjado contienen humedad residual, esta puede ascender y dañar las tablas.

Cómo comprobar la humedad:

  • Coloca un plástico o film transparente en el suelo y sella los bordes con cinta.
  • Déjalo 48 horas: si aparece condensación, el suelo no está seco.
  • En caso de duda, utiliza un higrómetro digital; la humedad del soporte no debe superar el 2%.

Si existe humedad, instala una barrera antihumedad o base de polietileno antes de colocar la tarima.

4. Valora el aislamiento acústico y térmico

Antes de instalar la tarima, considera si el suelo base permite mejorar el aislamiento acústico y térmico.
En muchos casos, añadir una base aislante no solo nivela pequeñas imperfecciones, sino que también reduce el ruido de pisadas y mejora el confort.

Tipos de bases recomendadas:

  • Espuma de polietileno: económica y versátil.
  • Base de corcho o caucho reciclado: ecológica y con gran absorción acústica.
  • Base combinada con barrera antihumedad: ideal para bajos o plantas en contacto con el suelo.

5. Comprueba la estabilidad y limpieza del soporte

El suelo debe estar firme, limpio y libre de restos de adhesivos, polvo o grasa.
Cualquier residuo puede afectar la adherencia o el asentamiento de la base.
Además, si el soporte es de madera o parquet, asegúrate de que no haya piezas sueltas, crujidos o movimientos. Si los hay, es preferible repararlos o retirar el suelo antiguo.

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