La elección del suelo influye más de lo que parece en la estética y funcionalidad del hogar. En muchas viviendas modernas, se busca combinar diferentes tipos de suelos para delimitar ambientes, aportar variedad visual o adaptar los materiales al uso de cada zona.
Sin embargo, lograr una combinación equilibrada no siempre es sencillo. La clave está en saber armonizar materiales, colores y texturas, manteniendo una coherencia visual que unifique todo el espacio. En esta guía te contamos cómo combinar diferentes suelos sin perder armonía, y qué errores evitar para conseguir un resultado profesional.
¿Por qué combinar distintos tipos de suelos?
Combinar suelos permite diferenciar ambientes sin necesidad de levantar paredes, algo muy útil en espacios abiertos o viviendas con concepto open space. Además, cada material tiene propiedades distintas:
- La tarima flotante aporta calidez y confort en salones o dormitorios.
- El gres o porcelánico resiste mejor la humedad en cocinas y baños.
- El vinílico ofrece durabilidad y fácil mantenimiento en zonas de mucho tránsito.
Usar varios tipos de suelo no solo responde a cuestiones estéticas, sino también funcionales y prácticas, adaptando cada superficie a su uso.
Criterios para lograr una combinación armoniosa
Para que los distintos materiales encajen de forma natural, es importante cuidar algunos aspectos:
1. Cohesión cromática
El color es el primer elemento que percibimos. Si vas a mezclar suelos, asegúrate de que los tonos se complementen o contrasten de forma equilibrada.
Por ejemplo, una tarima de roble claro combina bien con un gres en tonos beige o piedra natural. Evita mezclas de colores intensos que rompan la continuidad visual.
2. Texturas compatibles
Combinar texturas distintas puede ser interesante, pero conviene que tengan una relación visual. Madera lisa con piedra mate o vinílico con microcemento son combinaciones populares por su equilibrio entre lo natural y lo moderno.
3. Transiciones bien resueltas
El paso de un suelo a otro debe ser fluido. Utiliza perfiles de transición o piezas de unión discretas, que igualen alturas y garanticen un acabado profesional.
¿Cómo combinar suelos según la estancia?
Cada espacio de la casa tiene necesidades distintas. Aquí te explicamos las combinaciones más efectivas:
- Salón y cocina abierta: combina tarima o parquet en el área de estar con gres porcelánico o suelo vinílico en la cocina. Se logra calidez sin renunciar a la resistencia.
- Dormitorios y pasillos: usa un único material, preferiblemente madera o laminado, para mantener continuidad y sensación de amplitud.
- Baños y zonas húmedas: elige materiales impermeables como cerámica o vinílico, manteniendo una gama cromática que armonice con el resto del hogar.
- Terraza o zonas exteriores: apuesta por materiales resistentes a la intemperie, como composite o cerámica antideslizante, coordinados en tono o textura con los interiores.
Pasos para combinar suelos de forma profesional
- Define el estilo general de la vivienda.
Decide si buscas un estilo moderno, rústico, nórdico o industrial. Esto marcará las combinaciones de materiales y colores más coherentes. - Selecciona una base dominante.
Elige un tipo de suelo principal que ocupe la mayor parte de la casa y úsalo como hilo conductor visual. - Introduce materiales secundarios con moderación.
Añade variaciones solo en estancias donde haya un cambio funcional (por ejemplo, cocina o baño). - Cuida las transiciones.
Usa perfiles del mismo tono o nivel para que el paso de un material a otro sea natural y sin desniveles. - Consulta con un profesional.
Un instalador especializado puede aconsejarte sobre compatibilidad de materiales y acabados.
Errores comunes al combinar suelos
- Usar demasiados materiales distintos en una misma planta.
- No respetar una misma línea cromática o tonalidad.
- Mezclar texturas con brillos o acabados incompatibles.
- No prever el nivel de cada suelo, generando escalones o irregularidades.
Cuando vayas a instalar tu tarima evitar estos errores es clave para conseguir un resultado visualmente coherente y cómodo al uso.
Equilibrio entre diseño y funcionalidad
Combinar distintos tipos de suelos en un mismo hogar es una excelente manera de crear ambientes personalizados sin sacrificar la armonía. La clave está en planificar, mantener coherencia cromática y cuidar las transiciones.
Ya sea que busques una combinación elegante entre tarima y gres, o un contraste moderno entre vinílico y piedra, lo importante es que el resultado transmita unidad.